Un día con Ruteo Camper

Quizá hayas pensado en el grado de dificultad que implica enfrentarse al funcionamiento de una furgoneta camper. Ducha, cocina, camas, váter, vaciado de aguas, llenado de aguas, dónde dormir, cómo calzarla, encender la calefacción, abrir las claraboyas, subir y bajar las persianas.

Tranquilo, tranquila. Estas no son las clásicas instrucciones, en formato digital, del manual de usuario de un vehículo con demasiados complementos. Estas son instrucciones para los sentidos. Queremos mostrarte lo que se siente al pasar un día entero en nuestra Ruteo Camper. De la mañana a la noche. Prepara tu mente y tus sentidos.
Estás a bordo de nuestra Ruteo Camper, ¿qué está pasando?

La mañana

Sin abrir los ojos te das cuenta que no estás en tu cama. La textura de las sábanas no es la misma, el colchón no tiene igual densidad, la luz es diferente. No reconoces los olores. Aunque nada te resulta desagradable, al contrario, estás a gusto. Regodéate en esa sensación.
Abre los ojos e incorpórate ligeramente. Abre la persiana de la ventana, si es que la cerraste, y mira hacia fuera. ¿Qué ves? Campo, ciudad, mar, montaña, playa…

Vuelve a tumbarte. Sonríe, estírate y date esos 5 minutos más.

Sal de la cama, pon los pies en el suelo y ve al baño. Un paso y medio. Aséate. Quizá te apetezca lavarte la cara en el lavabo, con agua fría o caliente. Pregúntate cómo puedes tener un aseo completo y cómodo en un espacio tan reducido. Abre la ventana, lo justo para que pueda colarse un poquito de aire.
¿Has dado ya los buenos días a tus acompañantes de esta aventura? Tu pareja, tus amigos o tus hijos. Y si eres el primero en levantarte anda sigiloso al salón y disfruta el silencio de la mañana un ratito más.

cama ruteo camper

Desayuna

Las instrucciones del desayuno se dividen en dos opciones:

A) Desayuna en casa
Ve a la cocina, abre los armarios y busca tu combinación ideal de desayuno. Hazte un café, una infusión o sírvete un zumo fresquito de la nevera. Saca los dulces que compraste en el pueblo anterior o hazte unas tostadas. Pica fruta fresca y acompáñala con un yogurt.
Pon la mesa en el salón. Deja la puerta lateral abierta y contempla tu nuevo jardín mientras desayunas. Sal a la calle a tomarte el último sorbo de tu taza de café. Sonríe.
O deja la puerta cerrada mientras disfrutas la vista por las ventanas mientras la calefacción te permite estar en manga corta. Sonríe.

B) Desayuna fuera
Dirígete al bar que viste ayer y tenía buena pinta para empezar el día con un buen desayuno. O ve a aquel cuya reseña de internet promete “los mejores desayunos típicos de la zona”.
Elige mesa, dentro o fuera. Salado, dulce o ambos. Pide tú o deja que pidan por ti. No mires el reloj. Mastica tranquilo mientras los ojos viajan por las escenas que te rodean. Trata de archivar todo lo nuevo que alcanzan a ver.

desayuno ruteo camper
Termina el café de la mañana fuera

Durante la mañana

Una vez hayas terminado de desayunar dedícale unos minutos a este pensamiento: tienes todo un día por delante. Para ti. Para los tuyos. Todo lo que necesitas lo llevas sobre 4 ruedas: dormitorio, cocina, sala de estar, baño, ducha, vehículo. Muévete. O quédate. ¿Qué quieres hacer hoy?

A) Montaña
Te apetece mover el cuerpo y disfrutar de la naturaleza haciendo una ruta de senderismo. O has traído la bicicleta y tienes planificada una ruta que te hará volver a la camper satisfecho y con ganas de darte una ducha. Suerte que llevas una a bordo.
Abre el armario donde guardaste toda la ropa para estos días y elige unos pantalones cómodos, botas o zapatillas. Abrigo o manga corta. Chubasquero o chaqueta fina.
Conduce para dejar la Ruteo Camper cerca del inicio de la ruta. O la déjala donde está, anoche pernoctaste cerca y puedes ir andando.
Prepara una pequeña mochila con fruta, agua y un pequeño bocadillo para media mañana. O prefieres comer en la montaña. Llena un poco más la mochila.

B) Playa
Desde que esta mañana nada más levantarte miraste por la ventana y viste el mar no has podido pensar en otra cosa: hoy el día es para disfrutarlo en la playa. Terminas tu desayuno, casi ni miras qué parte de la tostada estás mordiendo porque no puedes despegar los ojos del paisaje. Abres la puerta o las ventanas y dejas que el salitre se cuele en tu particular apartamento con ruedas.
Prepárate para la playa: crema para el sol, sombrilla, mochila con agua y un pequeño snack. No olvides la cartera, el chiringuito de la playa parece muy buena opción para tomar un refresco a la hora del aperitivo. Aunque es temprano ya puedes oler las brasas que empiezan a encender para asar el pescado.

C) Cultura
Anoche elegiste para pernoctar este punto estratégico que hoy te permite visitar el pueblo o ciudad que tantas ganas tenías. Mientras desayunas escucha cómo el pueblo o ciudad comienza a despertar. Sonríe. Siéntete como en un oasis dentro de la Ruteo Camper, como si te estuvieras ocultando en un refugio que ni siendo niño hubieras podido imaginar. Todo se mueve a tu alrededor. Dentro, la rutina es como en cualquier casa: olor a café y tostadas, radio o música, charlas intrascendentes a media voz.
Ponte la mochila a la espalda, sal de la camper y busca la oficina de turismo. Pide un mapa y recomendaciones para no perderte ni un solo rincón de la localidad. Conoce su historia a través de sus calles.

D) Relax
Termina tu desayuno, en la camper o en el bar que te recomendaron. Aún no te levantes de la mesa, párate a pensar. Escucha a tu cuerpo. Te pide una tregua. Tómate la mañana de relax. Has pernoctado en un entorno muy diferente al que estás acostumbrado. Tu casa, normalmente, no está sobre ruedas. Lee, escucha música, date un paseo tranquilo. Habla con los tuyos, conoce a la pareja que ha pernoctado a tu lado. Intercambiar opiniones. Pasa la mañana cocinando. Planifica la tarde o los próximos días de vacaciones.

ruteo camper monte

La tarde

El inicio de la tarde lo marca el ritmo y lugar de la comida. Es cerca del medio día. Párate un momento a pensar en lo que te apetece hacer. ¿Comes en casa o fuera? ¿Tendrás ganas de una siesta o de aventura? ¿Pernoctarás en el mismo lugar o preferirás cambiar de vistas?

Comida

Igual que en el desayuno, tienes dos opciones: comer fuera o en casa.

A) Come en casa
Con las instrucciones que te han dado en la tienda de productos típicos donde has comprado esta mañana, toma el control de la cocina de Ruteo Camper. Remángate, saca de los armarios todos los utensilios que necesitas y prepara la comida para todos, tal y como lo hacen en la región donde estás.

B) Come fuera
Ya tienes localizado el restaurante que promete una riquísima comida típica. Llama para reservar mesa. Dentro o fuera.
Prefieres hablar con la gente a la vez que visitas la zona. Déjate aconsejar por los lugareños. Siéntate en la mesa del restaurante del que mejor hablan y pide el plato más recomendado.

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Media tarde

La comida te ha dejado satisfecho. El cuerpo te pide un plan tranquilo. Escúchalo y actúa en consecuencia.
Elige entre estas opciones para pasar la tarde:

A) Siesta
En la playa, bajo la sombrilla. Deja un pie fuera, necesitas ese poquito de calor.
En la montaña, extiendes un par de prendas en la hierba, aspiras hondo y grabas en tu memoria sensorial el olor a tierra.
En la camper, con las ventanas o puertas abiertas, deja que el aire te envuelva. Échate una manta por encima. Cierra todo porque te apetece poner la calefacción.

B) Lectura
Llevas unas semanas deseando tener tiempo para leer el libro que has guardado en la maleta. Te has visualizado leyéndolo sin pausa durante una tarde entera que te vas a dedicar a ti. Lo haces. En la cama, sentado fuera, en el salón de la camper, en la playa. Con una taza de café o infusión; con música de fondo o los sonidos de la naturaleza.

La comida te ha recargado las pilas y tu cuerpo pide actividad. Escúchalo y actúa en consecuencia. Elige entre estas opciones para pasar la tarde:

A) Viaja
Cambia de lugar para pernoctar. Pasa la tarde disfrutando, lento, de las carreteras más pequeñas que encuentres en el mapa. Pon música, sube el volumen, abre la ventanilla. Sonríe.

B) Aventura
La idea de hacer barranquismo, kayak o rafting te ronda por la cabeza desde hace tiempo. El cuerpo te pide adrenalina. Dásela. Pasa la tarde disfrutando del pack de aventura en la naturaleza que contrataste hace unos días. Vuelve a la camper cansado y feliz.

C) Atardeceres
Has estado contando las horas que quedan para que llegue el atardecer. Sales de la camper con tu cámara colgada al cuello. O paras en lo alto del puerto de montaña que acabas de subir. Te vas de caza de atardeceres, de la hora mágica. Ve solo. Ve acompañado. Dispara sin descanso. Plasma en imágenes lo que recogen tus sentidos.

La noche

Ya estás estacionado en el nuevo lugar de pernocta. O el mismo de ayer. Camping, área, pueblo, montaña o playa. El sol está cayendo o ya ha caído.
Entra en el baño y date una ducha. Mientras lo haces, divaga sobre lo cómoda y similar que es la ducha a la de tu casa. Sal del baño. Tu cuerpo se ha activado. Tu cuerpo se ha relajado.
Párate, es momento de decidir qué te apetece hacer esta noche. ¿Tienes algún plan en mente?

Cena

Igual que en el desayuno o la comida, elige entre los siguientes planes:

A) Cena en casa
La ducha ha relajado tu cuerpo. Te pide cenar en casa. Escúchalo. Ve abriendo esa botella de vino que reservas para las ocasiones especiales. Sirve unas copas y pon música.
Prepara la cena: un picoteo sencillo pero muy rico. Corta el queso que has comprado en la granja. Aliña las verduras de la huerta de aquella señora tan simpática con la que has charlado esta mañana. Siéntate y disfruta del momento. Charla mientras un agradable sopor se apodera de ti entre bocado y bocado.

B) Cena fuera
La ducha ha activado tu cuerpo. Te pide cenar fuera. Vístete con lo que te sientas más a gusto. Píntate, ponte una corbata, súbete a los tacones, ponte chanclas con calcetines, combina el bañador con una camisa. Dirígete al restaurante donde sabes que te vas a dar un merecido homenaje. Disfruta de tu cena. Vuelve a la camper completamente satisfecho.

cocina ruteo camper

Después de cenar

Te sientes satisfecho, relajado y con cierto sopor. Pero no quieres ir a la cama aún. Saca el mapa que te han dado en la oficina de turismo y extiéndelo sobre la mesa. Imagina la ruta de los próximos días.

Te apetece ver una película o una serie. Enciende el portátil o la tablet que has traído, ponte cómodo y disfruta de un capítulo, dos. Duérmete a los 5 minutos de comenzar la película. 

Has traído juegos de mesa. Ajedrez, cartas o algún juego de estrategia. Juega hasta que el cuerpo te pida irte a la cama.

Fin del día

Ve al baño, aséate y ponte el pijama. Tiéndete en la cama, arrópate o retira la manta. Gira la cabeza hacia la ventana y mira por ella. Hazte esta pregunta: ¿qué se verá por ella cuando me despierte?. Esa incertidumbre te produce un cosquilleo que no habías sentido nunca. Te recorre el estómago y sube hasta tu nuca. Es agradable y te hace sonreír. ¿Qué será? Te lo decimos nosotros: es el conjunto de sensaciones que produce viajar en nuestra Ruteo Camper. Es libertad

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